Subvención Ventanas Next Generation

Puertas correderas a medida y automáticas, ahorro y eficiencia

Uno de los modelos más demandados en el mercado son las puertas correderas a medida y automáticas. Puertas realizadas en metal que destacan por ser de gran ayuda para mejorar la accesibilidad y contribuir al ahorro energético. 

Diseñamos tus puertas correderas a medida

Aunque en carpintería metálica muchas de las puertas se realizan con paneles de tamaño estándar, siempre hay ubicaciones en las que es complicado encajarlas. Si se recurre a estas medidas preestablecidas se corre el riesgo de perder espacio útil. 

Para no desperdiciar ni un centímetro lo mejor es recurrir a las puertas a medida. En Elymar llevamos acumulada una amplia trayectoria en la elaboración de puertas correderas a medida. 

Nuestro trabajo comienza conociendo las necesidades de cada cliente. Es decir, cuál es el destino de la puerta, el volumen de uso que va a tener y cómo es el entorno donde está ubicada. Después se toman las medidas para ajustar al máximo las hojas y también es el momento de decidir el diseño y las prestaciones

Colocación y puesta en marcha

Una vez que se han realizado las puertas correderas a medida, nos encargamos de su instalación. Este proceso es realmente importante porque unas buenas puertas mal colocadas pueden dar al traste con todo lo realizado. 

Es esencial centrar las hojas y asegurarse de que queden bien niveladas porque de lo contrario la apertura y cierre no se realizarán con suavidad. 

El último paso  es la puesta en marcha. Comprobar que el sistema de motorización funciona correctamente, que no se atasca y que todos los accesorios o prestaciones también funcionan. 

Eficiencia y ahorro económico

Entre las ventajas que se disfrutan con las puertas correderas a medida destacamos, además de la comodidad, la alta eficiencia energética. Con las puertas correderas automáticas se evita que el local quede abierto innecesariamente y que se produzca un traspaso de temperatura exterior interior. De esta manera los sistemas de calefacción y refrigeración no tienen que hacer un esfuerzo extra para mantener la temperatura elegida para el interior. 

Esto se traduce en menor gasto de energía y en un importante ahorro económico.