Camiones, tractores, grúas y en general vehículos de gran tamaño necesitan puertas de acceso a los garajes de grandes dimensiones. Para manejarlas de manera sencilla la solución son los portones automáticos.

Gracias a los sistemas de motorización cualquiera que sea el tamaño de una puerta se puede manejar cómodamente.

¿Qué tipos de portones automáticos existen?

Los modelos actuales de portones son muchos y a cada uno de ellos se le puede colocar un kit de motorización. De este modo se controla de forma cómoda y remota la apertura y cierre de la puerta.

La elección de un modelo u otro de puerta dependerá en gran medida del tipo, tamaño y ubicación de la puerta. Pero también de las preferencias del dueño del local.

Los modelos más habituales de portones automáticos son:

  • Correderos
  • Enrollables
  • Batientes
  • Basculantes
  • Plegables

Los portones automáticos de tipo corredero son uno de los modelos más comunes. Resultan adecuados como punto de acceso a zonas valladas que limitan un almacén o centro de trabajo. Se incorporan fácilmente a la valla a la vez que garantizan la seguridad del área. Este tipo de puerta también es muy práctico para graneros, hangares o talleres. Pueden ser de una hoja, de dos o incluso de cuatro para dar mayor amplitud de entrada.

Los portones enrollables son muy comunes en muelles de almacenes. Su sistema de apertura resulta muy práctico para descargar camiones cargados de palets. También se suelen ver en talleres o garajes como los de los bomberos, ya que permiten aprovechar el hueco de la fachada al máximo sin que la hoja de la puerta entorpezca para nada.

Los portones plegables son también una buena solución para gestionar las zonas de acceso en garajes y almacenes.

Y, por supuesto, a cada una de estas puertas se le puede incorporar un sistema de motorización con sistemas de apertura mediante pulsador, con mando a distancia o tarjeta de contacto. Además los automatismos permiten regular la velocidad de apertura y controlar los sistemas de anclaje.